SAN ALFONSO MARÍA DE LIGORIO  

 Alfonso María de Ligorio es la figura más significativa de la Iglesia Católica en el siglo XVIII. Era un “típico napolitano”, pero su santidad y su doctrina se difundieron gradualmente en el mundo católico y en la cultura europea hasta llegar mucho más allá de los límites del Reino de Nápoles. La pasión de su vida fueron los marginados y excluidos. El los encontró entre “los pobres abandonados del campo y de los poblados”.

 
SAN CLEMENTE MARÍA HOFBAUER

 Insigne propagador de la Congregación, Clemente Hofbauer nació el 26 de diciembre de 1751 en Tasswitz, y murió el 15 de marzo de 1820 en Viena. Fue beatificado el 29 de enero de 1888 por el Papa León XIII y canonizado el 20 de mayo de 1909 por el Papa Pio X. En 1914 se le concede el título de Apóstol y Patrón de Viena. 

SAN GERARDO MARÍA MAYELA

Es uno de los más extraordinarios taumaturgos del siglo XVIII. Nació el 6 de abril de 1726 en la pequeña ciudad de Muro Lucano, provincia de Potenza, en el reino de Nápoles. Su vida fue muy breve: vivió exactamente veintinueve años, seis meses y siete días, según su primer biógrafo, el padre Tannoia, que descontaria los dias incompletos del nacimiento y de la muerte. Pero en tan poco tiempo este buen obrero de Dios levantó un grandioso edificio de santidad.

 

SAN JUAN NEUMANN

San Juan Neumann, Obispo de Filadelfia, fundador de escuelas, parroquias y un misionero incansable. Caracterizado por la perseverancia, el servicio y el amor hacia sus hermanos, no gozaba de buena salud, muere a la edad de 48 años y fue canonizado el 19 de junio de 1977. Es Apóstol de América del Norte.