En toda la Iglesia y particularmente en la vida y obras de los Misioneros Redentoristas, celebramos hoy la fiesta de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro. Hace poco una réplica del cuadro original, presente en la Casa Generalicia de Roma, visitó nuestro país y todas las obras de la Congregación en los cinco continentes.

A Nuestra Señora le encomendamos la vida de hermanos y presbíteros redentoristas, el Consejo General y Provincial, nuestros jóvenes en formación, los cohermanos de tercera edad con sus limitaciones de salud. A María le entregamos todas las personas a las cuales servimos a través de nuestras obras.