El tránsito de una sociedad rural a una sociedad urbana, en América Latina, ha llevado a la conformación de grandes sectores de población en los que la Iglesia no ha llegado como instrumento de salvación.

 En estos sectores, con frecuencia, no hay estructuras parroquiales que permitan realizar misiones itinerantes, del estilo conocido tradicionalmente como  Misiones parroquiales. Se necesita otra metodología, otro estilo de acción extraordinaria. Las estaciones misioneras asumen una zona pastoral: una parroquia o una vicaria parroquial. Se trata de una itinerancia más prolongada (sigue siendo itinerancia, porque el equipo misionero no se establece allí indefinidamente), que requiere de varios años de proyecto misionero, hasta crear las estructuras eclesiales necesarias. El objetivo pastoral es crear la «comunidad eclesial».

Parroquia Jesús Nazareno, El Tambo-Cauca (2006)

La estación misionera del Tambo pertenece a la Arquidiócesis de Popayán, tiene una extensión de 3000 Km2 y posee más de 250 veredas. Antes de la llegada de los Redentoristas ya estaban los Consolatos.

 Es una población con una situación alarmante, en El Tambo se experimenta la lucha del conflicto armado entre diversos grupos, el narcotráfico, la inseguridad y la pobreza.

 El 12 de febrero de 2006 los redentoristas inician esta nueva labor. La celebración eucarística fue presidida por el arzobispo  de Popayán Iván Marín. Pronto las 250 veredas fueron divididas en 5 grupos y cada misionero se encargó de uno para visitarlo. Por petición expresa del arzobispo se recibió la capilla del corregimiento de Piagua en el 2007, que tiene también sus propias veredas.

Parroquia San Pedro Apóstol, Buenaventura-Valle (2007)

Respondiendo al mandato del XV Capítulo Provincial, que deseaba crear una estación misionera entre afrodescendientes, se buscó un nuevo campo de acción. Primero se pensó fundar en la Diócesis de Istmina – Tadó, pero se decidió aceptar la Parroquia San Pedro Apóstol, barrio Alberto Lleras, de la Diócesis de Buenaventura. La estación misionera fue inaugurada el 9 de noviembre de 2007. Este sector es uno de los más pobres del municipio, además de la violencia, la inseguridad y la falta de servicios públicos, se suma la presencia de grupos armados. Corresponden a la parroquia unas 20 veredas. Las pastoral se desarrolla en tres áreas: etno-educativa, etnosalud, y de pequeños proyectos productivos.

Parroquia Santísimo Sacramento-Sucre (2010)

Es la Estación Misionera más reciente, aceptada formalmente el 19 de septiembre de 2010. La celebración eucarística fue presidida por el Obispo de la Diócesis, Nel Beltrán, con quien se firmó un acuerdo. La parroquia está ubicada en la comuna 9 de Sincelejo.

 Parroquia Jesucristo Obrero, Bogotá (2007)

Esta parroquia está situada muy cerca de los cerros orientales de Bogotá. La parroquia fue entregada oficialmente a la Provincia de Bogotá el 25 de febrero de 2007 en ceremonia presidida por Mons. Pedro Rubiano Sáenz; esta parroquia  se acepta con el fin de servir de sede al nuevo Equipo Itinerante de la Sabana de Bogotá. Inmediatamente se organizó una misión parroquial proyectada con tres etapas, pre-misión 2007, misión 2008 y post-misión 2009. Las actividades pastorales programadas: visitas familiares, las eucaristías celebradas cuadra por cuadra, el apoyo a los grupos apostólicos, cívicos, sociales y deportivos, la atención pastoral mensual al colegio, la búsqueda de animadores de la fe, etc., permitió un mayor conocimiento de la población y la elaboración de un mapa territorial y el levantamiento de un censo parroquial para iniciar un proceso de mejor formación integral

 Parroquia Santa Bernardita, Bogotá (2012)

La comunidad de Santa Beranardita es una parroquia de misión y casa de inserción para los estudiantes teólogos de penúltimo año quienes llevan en el lugar una pastoral de iniciación cristiana y social. Esta experiencia también se ha vivido en el sector de Monteblanco y El Paraíso-Patio Bonito.

Desde el 1 de octubre de 2012 los misioneros redentoristas llegaron al sector de Primaveras del Tintal. Esta nueva estación misionera se destaca por tener diversos grupos parroquiales y ser a la vez un centro de devoción para los barrios circunvecinos. Se espera que muy pronto se pueda iniciar el proceso misionero redentorista.