Mientras la Provincia hace su Tercera Tanda de Ejercicios Espirituales en Piedecuesta, Santander, y celebraba la Eucaristía, a pocos kilómetros, en una de las clínicas de Bucaramanga, partió a la Casa del Padre, nuestro cohermano y presbítero misionero redentorista ALBERTO GUTIÉRREZ BETANCOURTH.

El extinto misionero nació en Sevilla, Valle, el 12 de junio de 1934, profesó el 15 de agosto de 1954 y su ordenación presbiteral fue el 4 de octubre de 1.959. Los últimos años de su vida transcurrieron en la Casa Mantilla de Piedecuesta. 

El Pbro. Alberto trabajó en la pastoral en Sibundoy, Putumayo; Barranquilla; Piedecuesta y otras casas. Se dedicó a la formación en el Teologado San Juan Neumann como Asesor Espiritual por varios períodos, lo mismo en Piedecuesta. Fue tres años Maestro de Novicios.

Sobresale en él su excelente servicio como Asesor Espiritual: prudente, sigiloso y actualizado. Fue un lector “empedernido” de la teología. De un temperamento tranquilo, bondadoso y de excelente y fino humor.

Hace pocos meses estaba relativamente bien de salud. En las últimas semanas, después de la muerte del Cohermano Manuel Ávila y un viaje a Medellín tuvo un bajón muy significativo en su salud. Las últimas horas estaba con muchos aparatos médicos tratando de mantenerle la vida. Finalmente partió como un redentorista fiel dispuesto a recibir la corona de gloria que tiene San Alfonso reservada para los congregados que mueran fieles a la Congregación.

Las exequias serán en Piedecuesta, el día miércoles 23, en la Capilla San Alfonso a las 7.30 a.m.