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GASPAR STANGGASSINGER, LA SENCILLEZ DE LA SANTIDAD

GASPAR STANGGASSINGER, LA SENCILLEZ DE LA SANTIDAD

By redentoadmin in Sin categoría on octubre 8, 2019

Por: P. Andrés Mauricio Ávila Bonilla, C.Ss.R.
Director Seminario Menor Beato Gaspar Stangassinger
Manizales, Caldas

«… ser santo es tener una intuición especial y sobre todo tener como importante las verdades eternas y sencillas de siempre: Encarnación, Redención y Santísima Eucaristía…”. Beato Gaspar S.

Hablar del Beato Gaspar en un contexto más Redentorista sin duda nos lleva a pesar automáticamente en la formación, ya que su principal y mayor entrega fue la obra del Seminario Menor Redentorista.
Vale la pena recordar quien era este Beato, nacido en Alemania el 12 de enero de 1871, el segundo en una familia de 16 hijos, quien luego del bachillerato ingresa al seminario diocesano y después de conocer los Redentoristas ingresa al noviciado y hace su profesión religiosa; el 16 de junio de 1895 es ordenado sacerdote y tenía el firme deseo de ir a realizar más intensamente la misión en Brasil, pero es destinado al seminario menor, donde viviría apasionadamente sus cuatro años de sacerdocio al servicio de los adolescentes que se preparan para seguir a cristo, a quienes contagia con su amor a Dios, quien lo llama a su presencia antes de cumplir los 29 años el 26 de septiembre de 1899, dejando como grato recuerdo su amabilidad, el gusto por el alpinismo, su espíritu de servicio, su amor por Jesucristo y su tierna devoción mariana.
Sin duda Gaspar nos encarna la constitución 55 de nuestra vida apostólica, donde nos recuerda que por la profesión religiosa todos somos auténticos misioneros sin importar en que ámbito vivamos el dinamismo apostólico, pues en el ser formador de misioneros encontró su realización y el alcanzo su santidad.
La sencillez vida del Beato Gaspar Stanggassinger, es ejemplo viviente para cuantos han optado por el seguimiento de Cristo Redentor. Supo hacer de su vida, en humildad y entrega constante, una ofrenda alegre, y una continuación de la Redención de Cristo.
Además podemos agregar, que supo entender lo que se necesita para ser santo, que no consiste en grandes hazañas sino en hacer extraordinaria esa vida cotidiana, pues este hombre que nos puede parecer uno más de quienes se entregan al Señor, con su intensidad espiritual y apostólica, más que parecer un santo de proezas inalcanzables, es un modelo digno de imitación en la santidad conseguida desde la entrega sin límites en la disponibilidad para realizar la voluntad de Dios en el lugar donde nos encontremos.
Dios, tu que concediste al Beato Gaspar la corona de la gloria eterna, inspira también en nosotros la firme esperanza, que en el camino de la fidelidad a ti, para podamos alcanzar la sencillez de vida, una entrega alegre y un amor sin límites a Jesús eucaristía y a su madre santísima, Amén.