Día: 23 junio 2020

LA FAMILIA EN EL MOMENTO PRESENTE

LA FAMILIA EN EL MOMENTO PRESENTE

publicado junio 23, 2020

P. José Silvio Botero G., C.Ss.R.

La familia evoluciona, y gracias a la capacidad de adaptarse a los tiempos y a las regiones, ha logrado sobrevivir. No han faltado los augurios pesimistas de algunos futuristas como ya se mencionó anteriormente; incluso, alguno de ellos se ha retractado y ha dicho: la familia no muere, la familia cambia.

Los estudiosos de la evolución de la familia presentan tres momentos particulares: la familia patriarcal o agraria; en ella primaba la jefatura del varón sobre la esposa, los hijos, la servidumbre; era una familia numerosa, pues el cultivo del campo demandaba muchas manos para el trabajo, tanto en casa como en la finca.

Un segundo tipo de familia es la familia nuclear o urbana; ahora se trata de una familia reducida en sus miembros, pocos hijos, viven en la ciudad y el primado lo tiene ya la pareja de esposos; los abuelos se quedaron en el campo y los hijos se ocupan ahora en las fábricas.

El tercer tipo es la familia ‘tercera ola’ como la llama Albin Stoffler, o la familia diversificada, es decir, muchos modelos de familia: la familia patriarcal, la familia nuclear, la pareja consensual, la pareja ‘gay’, los viudos(as), la familia del ‘hijo probeta’, el matrimonio civil, las madres solteras, los divorciados vueltos a casar, las familias recompuestas, etc.

De frente a esta diversidad, qué actitud tomará la iglesia: condenar indiscriminadamente?, tolerar indiscriminadamente?. No. Aquí viene la propuesta de la ‘convergencia’, es decir, que las diversas posiciones deberán esforzarse por orientarse hacia el modelo presentado desde el comienzo de la creación. Para realizar esta convergencia, el Papa Juan Pablo II y también el Papas Francisco han sugerido el ‘acompañamiento pastoral’.

Estas son las palabra del Papa Juan Pablo II: “los pastores y la comunidad eclesial se preocuparán por conocer tales situaciones y sus causas, caso por caso,  se acercarán a ellas con discreción  y respeto; se empeñarán en una acción de  iluminación paciente, de corrección caritativa y de testimonio familiar cristiano que pueda allanarles el camino hacia la regularización de su situación” (Familiaris consortio n.81) .

No es el momento de las condenas automáticas, sino de la misericordia y de aplicación del principio de  la ‘gradualidad’, o sea, acompañar a las familias en situación irregular, paso a paso, hacia la ‘convergencia’: caminar de una situación irregular hacia el modelo  que nos propone el creador: unidad, fidelidad, fecundidad.

LOS DERECHOS DE LA FAMILIA

LOS DERECHOS DE LA FAMILIA

publicado junio 23, 2020

P.  José Silvio Botero G., C.Ss.R.

Durante el Sínodo de Obispos sobre la familia hubo una moción en pro de una declaración de los derechos de la familia por parte de la iglesia; la ‘Familiaris consortio’ en el n. 46 hizo una primera propuesta de 14 derechos dela familia; posteriormente, en 1.983 la Santa Sede publicó la llamada ‘Carta de los derechos de la familia” que incluye Introducción, un preámbulo, los 12 artículos y las fuentes doctrinales que inspiraron esta carta

Desafortunadamente esta Carta no ha sido lo suficientemente divulgada  como para  que todas las familias sean conscientes de sus derechos y los urjan a las instituciones correspondientes; de este modo la familia no solo es sujeto de deberes; es también sujeto de derechos; de aquí la gran utilidad de dar a conocer tales derechos. La Carta es explícita en afirmar que “propone con confianza este documento a la atención de las organizaciones internacionales e intergubernamentales que, por su competencia y su acción en la defensa y promoción de los derechos del hombre, no pueden ignorar o permitir las violaciones de los derechos fundamentales de la familia”.

Enumerando brevemente estos derechos de la familia, son los siguientes: derecho a elegir libremente su estado de vida; el matrimonio no puede ser contraído sin el libre y pleno consentimiento de los esposos; los esposos tienen el derecho inalienable de fundar una familia y decidir  sobre el intervalo entre los nacimientos; la vida humana debe ser respetada y protegida absolutamente desde la concepción; por el hecho de haber dado la vida a los hijos, los padres tienen el derecho originario  e inalienable de educarlos; la familia tiene derecho de existir y progresar como familia; cada familia tiene el derecho de vivir  libremente su propia vida religiosa en el hogar; la familia tiene el derecho de ejercer su función social  y política en la construcción de la sociedad; la familia tiene el derecho de poder contar con una adecuada política familiar por parte de las autoridades públicas; las familias tienen derecho a un orden social y económico en el que la organización del trabajo permita a sus miembros vivir juntos y que no sea obstáculo para la unidad, bienestar, salud y estabilidad; la familia tiene derecho a una vivienda decente, apta para la vida familiar; las familias de emigrantes tienen derecho a la misma protección que se da a otras familias. Estos 12 artículos tienen, a su vez, diversos acápites que explicitan mejor su contenido.

Conocer los derechos de la familia y poder urgir la aplicación de ellos, contribuirá a que las familias puedan desarrollar plenamente el plan creador Dios para ellas.