Día: 28 julio 2020

NOVENA A SAN ALFONSO: DÍA 6

NOVENA A SAN ALFONSO: DÍA 6

publicado julio 28, 2020

En el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

1. ORACIÓN PARA TODOS LOS DÍAS

Señor Jesús, que a ejemplo de San Alfonso nos has enviado a proclamar la alegría de tu Evangelio y has prometido permanecer siempre con nosotros. Mira a tu Iglesia y derrama los dones de tu abundante redención, para que podamos ofrecer un servicio más auténtico en la misión.

Quédate con nosotros, Señor, para que te amemos en el misterio de tu encarnación en el pesebre, en tu caridad en la Eucaristía, en el sacrificio redentor de tu cruz y en la experiencia pascual de tu resurrección. Al igual que San Alfonso queremos ser sal y luz, para dar una respuesta de amor a las esperanzas del mundo herido.

San Alfonso amigo de los pobres, que tu testimonio nos estimule al ritmo del Evangelio de Cristo como Iglesia que sale a las periferias geográficas, sociales y existenciales. Madre del Perpetuo Socorro, concédenos amar a Dios siempre en nuestros hermanos, para que avancemos en el camino de la verdad y de la justicia. Amén.

2. REFLEXIÓN

Del Evangelio según San Mateo (Mt 5, 12 – 16)

Ustedes son la sal de la tierra: si la sal se vuelve sosa, ¿con qué se le devolverá su sabor? Sólo sirve para tirarla y que la pise la gente.

  Ustedes son la luz del mundo. No puede ocultarse una ciudad construida sobre un monte.

  No se enciende una lámpara para meterla en un cajón, sino que se pone en el candelero para que alumbre a todos en la casa.

  Brille igualmente la luz de ustedes ante los hombres, de modo que cuando ellos vean sus buenas obras, glorifiquen al Padre de ustedes que está en el cielo.

Palabra del Señor

 

San Alfonso y los laicosLos laicos por antonomasia son los protagonistas de la Iglesia, casi el 98% pertenecen a este sector, progresivamente han asumido un rol importante en la comunión eclesial. San Alfonso fue consciente del papel de los laicos. Al comienzo de su ministerio en Nápoles, Alfonso preparó catequistas que le ayudaran en las ‘capillas del atardecer’. “Las capillas del atardecer fueron tan numerosas que fue imposible tener misioneros para todos. Alfonso y sus compañeros, para ayudar en las reuniones que ellos mismos dirigían, preparan líderes para que presidan los encuentros e instruyan en la oración y el catecismo”

Las Capillas del atardecer tuvieron un éxito extraordinario e influyeron en millares de personas. Se las llamaba también “Centros de conversión” y “viveros de santos”. Y lo más importante: continuaron floreciendo por mucho tiempo después de que Alfonso dejara de acompañarlas, porque eran los laicos del lugar, y no Alfonso y sus compañeros sacerdotes, los responsables de las mismas.

Los laicos fueron la “espina dorsal” de esta gran obra. Alfonso se consideraba un simple colaborador de los líderes laicos, que tenían autoridad y verdadera credibilidad entre los miembros de las comunidades por el hecho de vivir las mismas vicisitudes de la ciudad. Hoy la comunidad Redentorista continua el legado de san Alfonso acompañando las diferentes iniciativas laicales en las misiones y parroquias que animan.

3. GOZOS.

DE ALFONSO LAS VIRTUDES Y GLORIAS CELEBREMOS Y HUMILDES INVOQUEMOS SU CELESTIAL PODER.

Lumbrera de la Iglesia,

derramas luz de ciencia,

ilustras la conciencia de justo y pecador.

DE ALFONSO LAS VIRTUDES…

 

Jesús en el pesebre,

Jesús en el calvario,

Jesús en el sagrario

fue tu dulce pensar

DE ALFONSO LAS VIRTUDES…

Por la celeste Reina,

tu corazón ardía;

tu pluma docta y pía

sus glorias ensalzó.

DE ALFONSO LAS VIRTUDES…

 

4.ORACIÓN FINAL

 Glorioso San Alfonso que amaste a Dios, a María Santísima y al prójimo, e impulsado por este sentimiento anunciaste la abundante redención en tus escritos, misiones y trabajos, enciende en nuestra comunidad la gracia de amar y seguir tus pasos en el anuncio de la Buena Nueva que transforma nuestra sociedad.

Tú que, movido por el Espíritu Santo, no dudaste en proclamar el Evangelio del Señor, te pedimos que intercedas por nosotros, a fin de vivir solidariamente nuestras dificultades y confiar más intensamente en la misericordia del Padre y en su voluntad para con nosotros. Amén.