Día: 19 agosto 2020

¿QUÉ ES UN HIJO: UNA INVERSIÓN?  ¿UNA EROSIÓN DEL PATRIMONIO?

¿QUÉ ES UN HIJO: UNA INVERSIÓN? ¿UNA EROSIÓN DEL PATRIMONIO?

publicado agosto 19, 2020

José Saramago, ‘Premio nobel de literatura, definió con estos términos qué es un hijo: “Hijo es un ser que Dios nos prestó para hacer un curso de cómo amar a alguien más que a nosotros mismos, de cómo cambiar nuestros peores defectos para darles los mejores ejemplos y nosotros aprender a tener coraje.  Sí, eso es. Ser padre o madre es el mayor acto de coraje que alguien pueda tener, porque es exponerse a todo tipo de dolor, principalmente, de la incertidumbre de estar actuando correctamente y del miedo a perder algo tan amado. Perder?. Cómo?. No es nuestro. Fue apenas un préstamo… el más preciado  y maravilloso préstamo ya que solo son nuestros mientras no puedan valerse por sí mismos. Luego les pertenece a la vida, al destino y a sus propias familias. Dios bendiga siempre a nuestros hijos, pues a nosotros ya nos bendijo con ellos”.

Qué es un hijo. Una inversión? Una erosión en el presupuesto familiar?. La mentalidad ‘anti-life’ (contra la vida) parece prevalecer hoy; en otro tiempo era motivo de orgullo para unos padres tener una familia numerosa: daban a la sociedad varios profesionales, nuevas familias; llegaban a viejos los padres de familia viendo que sus sacrificios merecieron la pena, no fueron en vano.

Una sociedad en la que prevalece la utilidad económica, el consumo, piensa en que es necesario emplear la técnica de la lancha salva-vidas: eliminar a los que están de más en la lancha, si queremos dejar algo en herencia a nuestros hijos y nietos.

En el plan de Dios en la creación estuvo en su mente que la fecundidad fuera una bendición para la humanidad; así lo concibió el pueblo hebreo en la antigüedad. La creación es rica en posibilidades para el desarrollo del hombre. Por qué entonces tanta pobreza?. Se debe al monopolio de los bienes en manos de unos pocos, a la corrupción galopante de nuestro tiempo.

Sí, un hijo es una buena inversión; si tu hijo llega a ser una persona de bien, él te lo agradecerá eternamente; la sociedad premiará a tales padres y la historia hará memoria de ellos. El egoísmo de muchos padres los lleva a perderse la ganga de una ‘buena inversión’.