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FABRICANDO AL PADRE

FABRICANDO AL PADRE

By Redentoristas Colombia in Sin categoría publicado septiembre 15, 2020

Por: Pbro. José Silvio Botero G., C.Ss.R.

En el taller más extraño y sublime conocido, se reunieron los grandes arquitectos, los afamados carpinteros y los mejores obreros celestiales  que debían fabricar al padre perfecto. Debe ser fuerte, comentó uno; también debe ser dulce, comentó otro experto. Debe ser justo en momentos decisivos, alegre y comprensivo en los momentos tiernos. Debe tener firmeza y mansedumbre; tiene que saber dar buenos consejos.

Cómo es posible, interrogó un obrero, poner tal cantidad de cosas en un solo cuerpo?. Todos rieron ante tal ocurrencia. Es fácil, se escuchó una voz… Era el Maestro, dueño del taller del cielo: veo que al final comienzan a entender, comentó sonriendo. No es fácil la tarea, es cierto, pero no es imposible si ponen interés y amor en ello. Es fácil, contesto el ingeniero. Solo tenemos que crear un hombre con la fuerza del hierro y que tenga corazón de caramelo. Este material es necesario para que sea humilde, le contestó el Maestro. Y extendiendo su mano sacó oro de las estrellas y lo añadió a la masa. Esto es para que en las pruebas brille y se mantenga firme.

Y tomando en sus manos un puñado de tierra, comenzó a darle forma. ¿Tierra? Preguntó sorprendido uno de los arquitectos. Pienso que lo fabricaremos de mármol o marfil o de piedras preciosas. Agregó a todo aquello amor, sabiduría, le dio forma, le sopló su aliento y cobró vida, pero faltaba algo, pues en su pecho le quedaba un hueco. Y qué pondrás ahí?. Y abriendo su propio pecho, y ante los ojos asombrados de aquellos arquitectos, sacó su corazón y le arrancó un pedazo y lo puso en el centro de aquel ser humano. Dos lágrimas salieron de sus ojos mientras volvió a su lugar su corazón ensangrentado.

¿Por qué has hecho tal cosa?, le interrogó un ángel obrero y aun sangrando le contestó el Maestro: Esto hará que me busque aun en los momentos de angustia, que sea justo y recto, que perdone y que corrija con paciencia sobretodo; que esté dispuesto al sacrificio por los suyos y que dirija a los hijos con el ejemplo.  Porque al final de su largo trabajo, cuando haya terminado sus tareas de padre allá en la tierra, regresará a mí. Y satisfecho por su buena labor, Yo le daré un lugar aquí en mi Reino. (Autor anónimo).

Ser padre no es tarea fácil porque es reproducir una una copia de Dios-Padre, pero es posible ciertamente.