Madre del Perpetuo Socorro

María, Madre de Dios y Madre nuestra, es muy importante para la espiritualidad redentorista. San Alfonso era tan devoto a la Virgen María, que consagraba a ella todos sus esfuerzos. De hecho, es el autor del famoso libro llamado: “Las Glorias de María”. Aunque nuestra patrona es la Inmaculada Concepción de María, en muchos de nuestros apostolados hemos dado a conocer el Icono de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro.

ORACIÓN A NUESTRA MADRE DEL PERPETUO SOCORRO

Oh Santísima Virgen María, que para inspirarnos una confianza sin límites has querido tomar el dulcísimo nombre de Madre del Perpetuo Socorro: yo te suplico me socorras en todo tiempo y en todo lugar: en mis tentaciones, después de mis caídas, en mis dificultades en todas las miserias de la vida y sobre todo en el trance de la muerte. Concédeme, Oh Amorosísima Madre, el pensamiento y la costumbre de recurrir siempre a ti, porque estoy cierto que si soy fiel en invocarte, tú serás fiel en socorrerme. Dame pues esta gracia de las gracias, de invocarte sin cesar con la confianza de un hijo, a fin de que por la virtud de esta súplica constante obtenga tu Perpetuo Socorro y la perseverancia final. Bendíceme, Oh tierna y cariñosa Madre y ruega por mí ahora y en la hora de mi muerte. Amén.

DESCRIPCIÓN DEL ICONO

La imagen o icono original del Perpetuo Socorro está pintado al temple sobre madera. Mide 53 cm. de alto por 41,5 cm. de ancho. Sobre un fondo de oro destacan cuatro figuras. En el centro, llenándolo todo como protagonistas, la Virgen y el Niño; y en un lejano segundo plano, los dos arcángeles Miguel y Rafael con los instrumentos de la Pasión. Según costumbre oriental, cada personaje está identificado por una inscripción griega en abreviatura.

La Virgen se nos muestra sólo de medio cuerpo y en actitud de pie. Viste túnica de color rojo abrochada en el cuello y un manto azul marino que la cubre desde la cabeza. Bajo el manto apunta una cofia verde mar, que recoge y oculta sus cabellos. Tiene sobre la frente dos estrellas. Las coronas de oro y pedrería del Niño y de la Madre son regalos del Capítulo Vaticano para su coronación.

El Niño Jesús descansa sobre el brazo izquierdo de su Madre y se agarra con ambas manecitas a la mano derecha de la Virgen, buscando protección, al contemplar los instrumentos de la Pasión que le aguarda. Su figura es de cuerpo entero, vestido con túnica verde, ceñida con faja roja y de su hombro derecho cuelga un manto de color rojizo marrón. Tiene entrecruzadas las piernas y lleva los pies calzados con simples sandalias, con la peculiaridad que la del pie derecho queda suelta y colgando. Todo es simbolismo.

Los instrumentos que presenta San Gabriel son la cruz griega de doble travesaño y cuatro clavos. San Miguel, la lanza y la esponja. Ambos arcángeles ocultan sus manos que sostienen un pomo con los símbolos de la Pasión. Los abundantes pliegues y sombreados de las vestiduras van profusamente marcados en oro.

Con estos sencillos elementos y símbolos el inspirado artista bizantino consiguió plasmar en este bellísimo Icono su fe y devoción y legarnos un objeto para el culto y devoción, rico en contenido teológico, como veremos a continuación.

 

LAS ABREVIATURAS GRIEGAS QUE HAY ESCRITAS SOBRE EL ICONO SIGNIFICAN:

  • MP OY [Meter Theou]: Madre de Dios (en los ángulos superiores del Icono)
  • O AP M [O Arjanguelos Mijael]: el Arcángel Miguel (sobre el arcángel que está a la izquierda del quien mira).
  • O AP G [O Arjanguelos Gabriel]: el Arcángel Gabriel (sobre el arcángel que está a la derecha del que mira).
  • IC XC [Iesus Jristos]: Jesucristo (a la derecha de la cabeza de Jesús Niño).