Apostolado Seminarios

Prioridad de prioridades. Así se considera al proceso de formación inicial y continua que los Misioneros Redentoristas tienen durante su vida. La formación inicial comprende varias etapas: desde el discernimiento vocacional desarrollado por los Promotores vocacionales, pasando por el Seminario Menor, el Seminario San José, Seminario Propedéutico, Postulantado, Noviciado, Juniorado y el proceso inmediatamente anterior a la Profesión Perpetua. Durante todas las etapas los formadores, comprometidos con el carisma redentorista, buscan incentivar en los candidatos la integralidad de su persona y la entrega radical a Cristo Redentor.

La vocación Redentorista es un llamamado personal de Jesús a seguirlo al modo de san Alfonso de Liguori y sus primeros compañeros. Todos los redentoristas, HERMANOS y SACERDOTES, hemos recibido la misma llamada a seguir a Jesús pobre y humilde; hemos escuchado la misma invitación a servirle en su Iglesia; y hemos sido enviados a una misma misión, que enriquecemos con el ofrecimiento de nuestras propias vidas. Para ello es necesario un proceso de discernimiento y acompañamiento descrito en las siguientes etapas de formación:

  • Promoción Vocacional: Es el primer contacto del joven con nuestra comunidad y, sin vivir aún en una casa de formación de los redentoristas, es ayudar en su inquietud vocacional e iniciado en la vida, historia y misión de la Congregación en la Iglesia y en el mundo.

  • Aspirantado: El año propedéutico se concibe como la culminación del proceso de discernimiento de los aspirantes vocacionables, previo a los estudios superiores, que los lleva a optar por una vocación-misión en la Iglesia y la Congregación del Santísimo Redentor y les permita asumir su propia vida desde las diversas dimensiones ofrecidas en el Plan de Formación.

  • Postulantado: Es la etapa de formación donde el candidato a la vida religiosa, presbiteral y misionera redentorista, continúa su discernimiento vocacional personalizado y su preparación humana – comunitaria, espiritual, académica, pastoral y eclesial redentorista en orden al seguimiento de Cristo como preparación inmediata al ingreso al noviciado donde propiamente se inicia la vida consagrada.

  • Noviciado: Es la etapa de la formación en la que el novicio se afirma en la llamada del Señor Jesús a través de una fuerte experiencia de Dios, mediante la integración comunitaria, la vida de oración y el conocimiento de la Comunidad, llevándolo a optar libremente por el seguimiento de Cristo en la Congregación Redentorista y sellada con la profesión de los votos religiosos.

Juniorado: Es el tiempo entre la primera profesión y la perpetua. Durante esta etapa de votos temporales, se busca consolidar la vivencia de la vida consagrada, como vida comunitaria de hermanos en Cristo.