Ven, Espíritu Santo

Ven, Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos el fuego de tu amor. Envía tu Espíritu y las cosas serán creadas… y renovaras la faz de la tierra.

Oh, Dios, que con la claridad de Espíritu Santo iluminaste los corazones de tus fieles, concédenos ese mismo Espíritu para obrar siempre con prudencia y rectitud y gozar de sus consuelos inefables.

Abre nuestros ojos a tu presencia. Abre nuestros oídos a tus llamadas. Abre nuestros corazones a tu amor. Que nuestros brazos se abran a los otros. Que nuestros corazones se abran a los extranjeros. Que nuestras puertas se abran a los que llaman. Que estemos abiertos hacia Ti, Señor. Abre este día hoy y siempre. Amén.